hifu

Principios básicos de HIFU

La tecnología de ultrasonidos de alta intensidad (HIFU) es un tratamiento no invasivo que produce la ablación térmica de tumores sólidos. El HIFU consiste en la focalización de un haz de ultrasonidos de alta frecuencia en un volumen pequeño de tejido de forma extracorpórea.
En el punto de aplicación se produce una absorción intensa y súbita de la energía del haz, elevando la temperatura a más de 60 oC. Este aumento de temperatura produce una necrosis coagulativa de las células en el área tratada de forma muy selectiva, evitando que los tejidos adyacentes queden afectados.

Tecnología de HIFU

Los ultrasonidos tienen dos características esenciales que los hacen ideales para la ablación de tumores. Atraviesan de forma inocua tejidos blandos, y transportan suficiente energía para destruir de forma local los tejidos en los que se focaliza un haz de alta frecuencia.
Los dos mecanismos por los cuales se produce la ablación térmica son el aumento directo de temperatura, debido a la acumulación de energía y la cavitación.
El primero induce necrosis coagulativa inmediata en el tejido en cuestión, al estar expuesto a una temperatura de entre 65oC y 100oC durante un segundo.
La cavitación es el fenómeno que se produce al gasificarse el agua intracelular en forma de microburbujas, que cuando entran en resonancia producen ondas de alta presión, destruyendo el tumor.

Ventajas

Las intervenciones realizadas con HIFU son más cómodas y seguras para el paciente y para el médico intervencionista que las alternativas existentes.
HIFU es una técnica no invasiva. No hay cortes ni pinchazos con agujas.
No hay sangrado externo ni suturas o cicatrices.
No hay radiación para el paciente, usa ultrasonidos.
Solo afecta a la zona de intervención, sin tocar tejidos circundantes.
La imagen en tiempo real permite al usuario ajustar el plan de tratamiento en todo momento.